
Así de desierto se encuentra muchas veces nuestro computador central.
Nuestra mente, que nunca para, necesita de objetivos hacia los que dirigirse, un capitán que le señale lo que tiene qué hacer y cómo hacerlo.
Pero nosotros estamos ocupados intentando sobrevivir, y abandonamos nuestro puesto.
Así que, aquello que ya hemos vivido ocupa nuestro lugar y comanda nuestra mente. Por eso siempre se repiten las experiencias, los errores, los problemas...
Sólo nos quejamos al sufrirlo, pero no reconocemos que es total responsabilidad nuestra.
La mente trabaja FOCALIZADA. Si tú no le señalas el foco, cualquier foco ya utilizado, tomará tu sitio.
Las emociones necesitan que uses su PROPIA LOGICA, que no es la que nos enseñaron en la escuela. Mientras utilices el raciocionio, tus emociones no te harán ningún caso.
Así como hemos visto, tres modos de trabajar a diario, nos centraremos en cómo funciona la mente, la izquierda, y la derecha. Trabajan juntas, pero con métodos diferentes.


